
Me encanta la feria del libro. No soy yo una gran lectora ni una devoradora de libros pero disfruto mucho con la llegada de este evento..
El caso es que paseo por allí y, aunque tengo la norma de sólo comprarme libros que estén firmados por sus autoras (más algún libro de temática LGTB que siempre me defrauda), todos los años me vuelvo a casa con más libros de los que podré leer en un año.. (además de un considerable bajón en mi cuenta corriente)
El corazón me pide que vaya y la razón me dice que no.. ¿Que hago?






